¿Qué es un camino seguro?

Niños y niñas son eminentemente peatones y ciclistas y por eso, un proyecto de autonomía infantil está inexorablemente vinculado a la promoción de los modos no motorizados de los desplazamientos. Este aspecto hace que los menores sean aliados per se de la movilidad sostenible y que se vean directamente beneficiados por las políticas y las actuaciones dirigidas a reducir la dependencia y el protagonismo de los modos motorizados en nuestras ciudades.

Pero los proyectos de camino escolar son mucho más que iniciativas de movilidad. Aunque el eje central de análisis es el trayecto que los menores recorren de casa al colegio y del colegio a casa, este viaje cotidiano es una herramienta útil para hablar de otros temas que superan este ámbito y que están relacionados con los modos actuales de vida, la integración de la infancia en las ciudades o su papel en la sociedad.

A nuestro entender, el aspecto que tiene mayor trascendencia y urgencia por abordar es el de la pérdida de autonomía infantil en el uso y apropiación de la ciudad. Muchas de las iniciativas de camino escolar intentan paliar las dificultades que actualmente tienen niñas y niños para acceder por sí mismos a los bienes de la ciudad y luchan por incrementar su autonomía.

Los colegios aglutinan a todo un conjunto de personas dedicadas e interesadas en la infancia, como maestras y maestros, madres y padres y administradores públicos, que pueden unir fuerzas y colaborar en el desarrollo del proyecto. Por ello, parece idóneo plantear iniciativas a favor de la infancia teniendo a la escuela o al instituto como base de operaciones.

De la guía  ” Camino escolar: hacia la autonomía de la infancia” de Marta Román Rivas e Isabel Salís Canosa 

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